Hace unas semanas Nico, el abuelo de Celia de 4 años, nos trajo al cole una incubadora llena de huevos. Nos contó que en unos pocos días nacerían de ellos unos pollitos, y así ocurrió. ¡Que emoción cuando por fin pudimos ver unas pequeñas patitas asomar de cada huevito!
Pudimos verlos, cogerlos y cuidarlos, ¡eran tan pequeños! Esa misma semana Nico se los llevó a su huerto para que pudieran crecer y a los días volvió al cole con los pollos ya más mayores. ¡Qué ilusión nos hizo ver cuánto habían crecido!
Aquí os dejamos unas fotos para que podáis ver cómo hemos disfrutado con los pollitos. Muchas gracias a Nico por haberlos traído.
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